Pasión, dedicación y esfuerzo, la receta para llegar a Harvard

De Cartagena a Harvard: la historia de Calixto Sáenz, no es solo fuente de inspiración, es también una muestra de cómo la tenacidad es el ingrediente principal de esa anhelada receta para alcanzar el éxito profesional.

Por Melissa Manga, Jefe de Comunicaciones UTB


Calixto Sáenz habla en la inauguración del presidente de Harvard, Larry Bacow. Kris Snibbe / Fotógrafo del personal de Harvard

Calixto Sáenz siempre tuvo una gran pasión por saber cómo funcionaban las cosas. Desde pequeño hurgaba dentro de sus juguetes y de los equipos electrónicos que tenía cercanos para modificarlos. Esa curiosidad lo llevó a perseguir su sueño de estudiar ingeniería, lo hizo en la UTB, donde obtuvo dos títulos con honores Cum Laude en Ingeniería Electrónica y de Control Automático e Ingeniería Eléctrica con una tesis de Laureada en 2003.

Fue su pasión por la tecnología y su interés por aplicarla generando un impacto en la medicina y en la biología lo que lo llevaron a vivir la experiencia más importante de su vida en Harvard, una de las mejores universidades del mundo.

“Desde que cursaba la secundaria siempre soñé en ir a finalizar mis estudios a Estados Unidos o Canadá, así que cada año que avanzaba en mi camino escolar y luego universitario se intensificaban más esa meta y ese deseo”, cuenta Calixto.

Conocer las universidades que ofrecían los mejores programas educativos en el campo de la bioingeniería, biotecnología o algún área que combinara la medicina y la ingeniería, se convirtió en su búsqueda constante. Encontró su mejor opción y fue así como en 2007 viajó a Estados Unidos a cursar sus estudios de posgrado en el programa en ingeniería del plástico para bioaplicaciones en la Universidad de Massachusetts.

Para la misma época comenzó a trabajar como cajero en la Universidad de Harvard: los días eran extenuantes pues tenía que combinar las largas horas de trabajo, con las clases y las responsabilidades del estudio. Pero prevalecieron sus ganas de seguir creciendo. Se inscribió para participar en el reconocido “Bridge Program” de Harvard, orientado a guiar y capacitar a los trabajadores de esa Universidad en su camino profesional. Su excelente desempeño en los cursos le brindaron la oportunidad de ser seleccionado para realizar una pasantía de tiempo parcial en el departamento de Tecnología de la Información de Harvard.

“Aquí tuve la oportunidad de demostrar mis conocimientos y habilidades, las cuales me permitieron postular a una posición como Asistente de Investigación en el Laboratorio de Microfluidos del Departamento de Sistemas Biológicos de Harvard”, recuerda.

Tan pronto terminó sus estudios de posgrado en 2009, fue promovido a investigador asociado del Laboratorio de Harvard. Después de cursar su Maestría en Biotecnología, gracias a una beca, logró otro ascenso y ocupó la jefatura del Laboratorio. Luego, en 2017, lo volvieron a ascender: esta vez como director e investigador senior del Laboratorio de Microfabricación y Microfluidos, cargo que desempeña actualmente.

Calixto es responsable de dirigir tanto administrativamente como científicamente el laboratorio.

“Aquí, enseño, entreno y realizo proyectos investigativos y colaboraciones científicas propias y con investigadores no solo de Harvard sino de muchas otras universidades, al igual que con científicos de la industria privada o instituciones médicas, postdoctores, estudiantes de posgrado y pregrado”, explica.

Llegar a estudiar y trabajar en una Universidad como Harvard supuso para Calixto un gran reto, pero a la vez una experiencia motivante.

“Estás rodeado de muchísimas personas con un profundo grado de experticia, que son muy reconocidas por las investigaciones y publicaciones que han tenido”, explica.

En su paso por Harvard, los logros profesionales y académicos han sido constantes. Pero hay un momento que sin duda Calixto jamás olvidará. En octubre de 2018 fue seleccionado por el Comité y el nuevo Presidente de Harvard para representar a los más de 18.000 trabajadores de la Universidad de los diferentes campus, a través de un discurso en la inauguración e instalación del nuevo presidente.

Calixto compartió el atril con personalidades de la talla del Gobernador de Massachusetts, el Presidente del MIT, altos ejecutivos, representantes y antiguos presidentes de la Universidad de Harvard.

“Pude relatar mi historia, todas las dificultades, esfuerzos y sacrificios desde mi llegada a Estados Unidos hasta el recorrido dentro de Harvard, en frente de más de 5000 espectadores y en el canal en vivo oficial de la universidad. Este discurso tuvo un impacto positivo en la comunidad, por la que fui contactado por varios ejecutivos, decanos y estudiantes internacionales de muchos otros departamentos de Harvard para realizar otros discursos internos”, recuerda.

Durante los últimos cinco años, Calixto ha desarrollado un proyecto para impulsar estudiantes de ingeniería, bioingeniería, biotecnología y ciencias de la salud de instituciones educativas, tecnológicas y comunitarias, a través de un programa de pasantía y tutoría en el laboratorio.

“A través de este proyecto he tenido la oportunidad de ser mentor de estudiantes y ayudar a que estos tengan la oportunidad de adquirir experiencia en el campo, ser guiados y continuar con sus estudios universitarios mediante becas o nuevos trabajos en el campo de estudio”, relata.

Al preguntarle acerca de los aprendizajes que obtuvo durante su paso por la UTB y en su vida personal, y que le aportaron para afrontar todos estos retos, Calixto cuenta que tuvo claro “que nunca debía perder el rumbo y la meta final, pues todo lo valioso requiere muchísimo esfuerzo, sacrificio y compromiso”. Calixto ya completó 11 años de logros y reconocimientos en Harvard. Su experiencia allí es el claro ejemplo de cómo cuando hay metas nítidas y una robusta determinación para no desfallecer los sueños se pueden hacer realidad.

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